Comunicación
Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura recomendará a sus agricultores no sembrar tomate en 2027 si el precio no cubre los costes
La producción regional se sitúa entre un 10% y un 11% por debajo del volumen contratado, con rendimientos medios en torno a 83.500 kilos por hectárea. El bajo grado Brix y sus penalizaciones han rebajado a aproximadamente 100 euros por tonelada el precio percibido por los agricultores
Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura ha calificado de nefasta la campaña de tomate para industria que está concluyendo en la región, debido a la importante reducción de la producción, el bajo grado Brix de buena parte de las entregas, el incremento de los costes y un precio de contratación insuficiente para garantizar la rentabilidad de las explotaciones.
“Es una de las peores de los últimos años”, ha asegurado el presidente del grupo de trabajo de Tomate para Industria de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura, Juan Francisco Blanco, tras subrayar que los últimos datos recopilados por la federación, actualizados a 15 de septiembre, reflejan una pérdida de entre el 10% y el 11% sobre el volumen total contratado en Extremadura, que ascendía inicialmente a 1.989.146 toneladas en 21.553 hectáreas.
Son los datos puestos sobre la mesa hoy durante la reunión de este grupo de trabajo que aglutina a todas las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de cooperativas asociadas a Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura. Esas cifras sitúan los rendimientos obtenidos, de forma general, en torno a los 83.500 kilos por hectárea, frente a una previsión inicial de 92.290 kilos por hectárea.
Esta merma productiva ha provocado importantes pérdidas económicas para los agricultores, que encadenan ya dos campañas consecutivas con resultados negativos.
Las causas
Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura señala como principal causa de la baja producción las condiciones meteorológicas registradas durante junio y julio, con temperaturas muy elevadas, especialmente las nocturnas, que han impedido que las plantas recuperasen su actividad fisiológica después de las horas de mayor calor. Esta situación ha afectado especialmente a la floración y al cuajado del fruto, provocando fallos de polinización y la aparición de tomates partenocárpicos, sin semillas y con menor peso.
El tomate tardío ha sido el más perjudicado por estos episodios de calor persistente, al coincidir fases determinantes de su desarrollo con las condiciones térmicas más desfavorables.
Además de la reducción de producción, las temperaturas han reducido el grado Brix del tomate entregado, que ha sufrido penalizaciones por ello, de manera que, sobre un precio contractual de 107 euros por tonelada, el importe realmente percibido por los productores se ha situado en muchos casos alrededor de los 100 euros por tonelada.
“Este precio resulta claramente insuficiente para compensar unos costes de producción que se han incrementado desde el cierre de los contratos, realizado el pasado mes de febrero. El encarecimiento de los combustibles y los fertilizantes no estaba contemplado en las condiciones pactadas y ha deteriorado aún más la rentabilidad de las explotaciones”, explica el presidente del grupo de trabajo de Tomate para Industria de Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura.
Las altas temperaturas han favorecido además la proliferación de plagas como el ácaro del bronceado, con el agravante de que los productores han tenido que afrontar este problema sin disponer de herramientas fitosanitarias suficientemente eficaces, después de que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación denegase la autorización de uso excepcional de sustancias activas como el Spirotetramat, solicitada por Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura.
“Una negativa que consideramos especialmente injustificada cuando esta misma materia activa está autorizada en países de la Unión Europea como Italia, Portugal o Grecia. Esta diferencia regulatoria provoca que los productores extremeños tengan que competir en el mercado común con menos herramientas para proteger sus cultivos”, agrega Juan Francisco Blanco.
Seguro agrario
Por otro lado, esta campaña ha vuelto a poner de manifiesto las deficiencias del actual seguro de tomate para industria, con pólizas que tienen un coste muy elevado, a lo que se suma el sistema de recargos aprobado por el Ministerio, que puede llegar a duplicar el precio del seguro para determinados productores.
“A pesar de ese elevado coste, el seguro no contempla adecuadamente los daños ocasionados por las altas temperaturas persistentes, un fenómeno que se repite cada vez con mayor frecuencia y que provoca pérdidas importantes todos los años”, manifiesta Blanco, quien recuerda que Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura viene reclamando reiteradamente la incorporación de esta cobertura. También considera necesario revisar el sistema de franquicias, que da lugar a indemnizaciones muy reducidas y alejadas de los daños económicos realmente sufridos por las explotaciones.
Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura defiende que el seguro agrario debe evolucionar al mismo ritmo que los riesgos climáticos, abogando por una cobertura eficaz que preserve la viabilidad de las explotaciones cuando el daño tiene un origen meteorológico, es generalizado y no puede ser controlado por el agricultor.
Ante todo ello, las cooperativas productoras de tomate para industria integradas en Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura se han reunido hoy para evaluar conjuntamente la campaña, una vez prácticamente concluida la recolección, y para analizar sus resultados productivos y económicos.
Próximas acciones
Entre las próximas actuaciones, contemplan elaborar un estudio profesional y detallado de los costes reales de producción de la campaña 2026, que sirva de referencia para la próxima campaña. En este sentido, Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura advierte de que recomendará a sus agricultores no sembrar tomate para industria si las condiciones de contratación no incluyen un precio que cubra los costes y garantice la rentabilidad razonable que debe tener el agricultor.
Igualmente, se considera imprescindible revisar en profundidad el seguro del tomate para industria, adaptar sus coberturas a los efectos de las altas temperaturas persistentes, reducir el impacto de los recargos y establecer indemnizaciones acordes con las pérdidas reales.
Asimismo, Cooperativas Agro-alimentarias Extremadura volverá a solicitar al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación las autorizaciones excepcionales para el cultivo del tomate que le fueron denegadas este año, entre ellas la del Spirotetramat. “Acompañaremos la solicitud con un informe completo de los resultados obtenidos en los campos de ensayo realizados con las alternativas que proponía el propio Ministerio. Seguiremos solicitando esta autorización excepcional”, subraya Juan Francisco Blanco.
“El sector no puede afrontar una tercera campaña consecutiva trabajando por debajo de costes. Sin un precio justo, herramientas fitosanitarias eficaces y un seguro que responda ante los nuevos riesgos climáticos, la continuidad de numerosas explotaciones y de un cultivo estratégico para la economía y el empleo rural de Extremadura quedará seriamente comprometida”, concluye.